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Este es, en realidad, un artículo reivindicativo, ya que parece que señalar a la ciencia ficción sobre los errores que supuestamente comete ... (Publicado por Lino Moinelo el sábado, 13 de marzo de 2010, a las 16:30, para el blog «Al final de la Eternidad»)

«2001: una odisea espacial», que destaca especialmente por su precisión científicaEste es, en realidad, un artículo reivindicativo, ya que parece que señalar a la ciencia ficción sobre los errores que supuestamente comete es un acto de regocijo extendido, presumiblemente en aquellas gentes que no deben tener a este género entre sus preferidos. Por si los lectores no lo han notado, yo sí que le tengo cierto cariño, por lo que no solo por hacer un poco de justo balance, sino también de simple justicia, él título trata de lo contrario: los aciertos.

Es como si existiera una convicción general entre los ajenos al género, de que los escritores de ciencia-ficción tienen la obligación de acertar en sus especulaciones, como si fuera esta su intención, y que de no lograrlo hayan de convertirse en los hazmerreir señalados por el resto. Por supuesto, que todo dependerá del tipo de obra en cuestión, de la intención de sus autores y naturalmente, de la comercialidad que deseen darle.

Esto significa que, como en todas las cosas, no todo lo que es etiquetado dentro de nuestro preciado género es digno de la misma consideración y, por lo tanto, no han de pagar justos por pecadores salvo que precisamente se trate de eso, de aprovecharse de las cuestionables practicas de algunos o de las necesidades comerciales de otros o, incluso de ambas, para meterse con el género al completo.

Puede parecer contradictorio defender una ciencia-ficción —caracterizada como tal por, precisamente, guardar cierta pulcritud científica— y al, mismo tiempo, permitir que dentro de ésta puedan coexistir una gran variedad de obras que no siguen la misma tónica. Bien, pues me temo que esto es lo que hay, por una parte debido a que la ciencia ficción es un género con límites difusos y en ocasiones complicados y, por otro, porque una obra no tiene porqué definirse como perteneciente a un solo género, ni un autor tiene porqué verse limitado por convencionalismos a la hora de expresar sus ideas, que es en el fondo de lo que se trata. Como tantas otras cosas en la vida, el resultado será bueno o malo en función de muchas variables y gustos, independientemente del género o géneros a los que pertenezca.

Todo este aparente caos existente alrededor de la ciencia-ficción, es con gran probabilidad el causante de que bien por ignorancia, o directamente por intenciones nada honestas la ciencia-ficción sea objeto de mofa, escarnio y todo tipo de ridiculizaciones. Y si hay algún subgénero que sea objeto especial de estas burlas y difamaciones es el de la Space Opera.

La «Ópera Espacial»

Cartel cutre de una Space Opera genérica La Space Opera podría considerarse como todo un genero por si misma independiente del que normalmente la incluye, hasta el punto de que podrían encuadrarse junto a ella otro tipo de obras corales como El Señor de los Anillos, celebre saga con la que en ocasiones se compara para evidenciar la falta de rigor científico de la primera. Es por esto que escoger a la «ópera espacial» como objeto de la ridiculización del género es elegirlo claramente como cabeza de turco.

Sin embargo, como veremos, muchos de los errores científicos que se le atribuyen, no solo no lo son, sino que son consecuencia de la desgana o incompetencia de nada más y nada menos de los traductores de aquellos países en donde precisamente la ciencia no es su principal virtud. Por lo tanto, admitiendo que la precisión científica no era desde luego la principal intención de George Lucas cuando ideó su famosa saga «de las galaxias», hay que caer bajo para resaltar sus supuestos defectos y no darse cuenta de la creación de una nueva mitología que ha calado profundamente en la sociedad (...luke, soy tu padre…) y una nueva forma de entender el cine y la ciencia-ficción. Podrá gustarnos o no, pero se puede decir que su autor logró su objetivo con creces.

Y ahora veremos como a pesar de todo, la ciencia no es ignorada en la Space Opera, motivo por el cual ocupa un lugar entrañable y especial, en el género de la ciencia-ficción.

El sable «láser»

Esquema  de una «espada de luz»
El sable de luz (light saber en su idioma original) es una de una de las más famosas armas que se relacionan con la ciencia-ficción. Por motivos sobre los que especularemos más adelante, se decidió en su día llamar a esta arma ficticia de forma completamente ajena a la original. 

No es un «láser(1) » lo que sale de la espada, sino un haz de plasma, concepto que deben suponer los artífices de la traducción que el público hispano ignora qué es, por lo que les da igual que ni sean parecidos ni tengan nada que ver. El láser es una técnica de emisión de luz conocida y real, mientras que el plasma es el estado de la materia que se encuentra en las estrellas, como consecuencia de la altísima temperatura a la que está sometida el gas, debido a la enorme presión gravitatoria. También es real, no es ciencia-ficción su existencia, sino ciencia pura y dura. En la Tierra, se consigue mediante los reactores de fusión y, para lograr un reactor del tamaño de una empuñadura, haría falta conocer el mito de la fusión fría, lo que  evidentemente  de momento, si que es ciencia-ficción.

Disparos «láser»

Pistola blaster dh 17 1 De nuevo, el mismo error. Error que propicia la burla de los que, atendiendo al uso habitual más extendido pero no el único, profieren al ver esos «pedacitos» de luz alargados, cuyas trayectorias se observan perfectamente y que jamás se pueden corresponder con un láser. Ni en la ciencia-ficción ni en la space opera. Parece que los traductores velan por mantener a buen recaudo nuestra mente de conceptos extraños venidos de allende las fronteras, simplificando y retorciendo títulos hasta hacerles perder su significado original. Justo lo contrario de lo que se supone que es traducir.

Las armas utilizadas en Star Wars no son «armas láser(2)», o al menos, no son las únicas. Lo más común en este universo imaginado por George Lucas, y en otras creaciones, son los «Blaster(3)», que son, en efecto, armas que disparan trozos de materia en forma de plasma incandescente, acelerado presumiblemente de forma magnética. La ciencia-ficción consiste, como se ha explicado, en que no existe ninguna forma de producir dicho plasma en esas condiciones.

Y sus disparos, en caso de existir dichas armas, tendrían seguramente la misma apariencia que los disparos que observamos en la gran pantalla. Todo un acierto de la ciencia-ficción.

Sonido en el vacío

¿Realmente alguien cree que los productores, guionistas, etc., del cine, no saben que en el vacío no se transmite el sonido? ¿alguien piensa que se pretende defender lo contrario, en estas películas? ¿creen los científicos de los EUA, que en Hollywood han de aprender física para saber cosas de este tipo?

Me van a permitir los lectores que filosofe un poco y les recuerde el famoso Kōan en el que se plantea la cuestión de ¿qué clase de sonido produce una hoja que cae en un bosque y nadie la oye?. Discusión filosófica que aseguraría desconocen estos físicos puristas así como otros tantos alegres detractores de la ciencia-ficción. No, en el vacío no se transmite el sonido, pero lo que hay dentro de las naves espaciales no es vacío, y la gente de su interior a buen seguro que «oye», lo que les está ocurriendo.

«Apoteosica» explosión en el espacio (imágen extraida de «La Amenaza Fantasma») Por el mismo motivo, si explota un planeta, la Estrella de la muerte, o cualquiera de las naves espaciales mencionadas tan habituales en las películas del género, todos sus componentes salen despedidos así como la atmosfera que estaban respirando, «llenando» el vacio circundante. Por lo tanto, si un espectador (uno imaginario en la escena, no el espectador del cine, claro) es alcanzado por esa «onda» expansiva y golpea el casco de su transporte, a buen seguro que oirá algo.

Vale que los productores cinematográficos no se habrán planteado tampoco todas estas precisiones, pero de ahí a pretender que en una película de aventuras, acción y romanticismo, como son las space opera(s), se desarrolle una batalla espacial con música clásica de fondo como en 2001: una odisea del espacio, parece una broma. Aunque todo es ciencia-ficción, no son lo mismo. 

El método de propulsión

Caza (Starfighter) X-Wing surcando el espacio Recuerdo aquellas tardes que pasaba jugando al X-Wing, un juego para MS-DOS de simulación de combate espacial. Resultaba curioso cómo las naves se paraban totalmente al reducir el trhuster, como clavadas en el vacío espacial e ignorando las leyes de la física y la inercia correspondiente. Esto ha sido y es motivo de risa en ciertos ambientes, y cierto es que en esta saga no es explicado debidamente este efecto.

En la wiki del universo expandido, sin embargo, hablan de cierto artilugio incluido en los transportes espaciales de Star Wars al menos en el famoso caza en forma de X llamado «Etheric rudder» (timón etérico). Su principio de funcionamiento no es explicado, pero en el ámbito de la ciencia-ficción existe desde hace mucho tiempo una explicación, totalmente imaginaria por supuesto, a esta forma de navegar por el «éter» del continuo espacio-tiempo cual de navíos surcando los mares se tratase: los motores gravitacionales.

Desde los platillos volantes de toda la vida, hasta en el universo del celebre juego de ordenador StarCraft, pasando por Baylon 5, se trata de algo habitual. Sobre este asunto, existen otras producciones mucho más valoradas, consideradas «de culto» y menos criticadas en este sentido como Blade Runner, en las que tampoco se explica como flotan los coches y por lo visto no pasa nada.

Conclusión

En mi opinión, la buena ciencia-ficción ha de ser precisa desde el punto de vista del método científico —aunque sea una ciencia ficticia—, y debe explicar de forma transparente al lector o al espectador, las concesiones que se realizan y cómo es la supuesta solución adoptada. 

Por lo tanto, lo que está claro es que en la ciencia-ficción se vulneran conscientemente algunos detalles de la física, pero esto no significa que sean un «error». Las concesiones científicas han de ser posibles de una manera hipotética. Es decir, aunque a la luz de la ciencia actual, o del momento en el que se crea una obra, no sea factible realizarlo —o no exista manera de conocer su viabilidad—, puedan serlo con mayor o menor probabilidad en el futuro. Dentro de estos márgenes hay un amplísimo espectro de posibilidades ya que, aunque los avances actuales son importantes, todavía queda mucho camino.

Es un error la falta de coherencia dentro de la obra, pero esto atañe a toda obra intelectual. En la ciencia-ficción se hace más complicado ya que al no conocer los alcances de alterar los parámetros del universo conocido, han de ser extrapolados —lo que entraña riesgos—. Sería una «mala» práctica —o al menos una práctica que supondría alejarse de una ciencia-ficción más «precisa»—, no explicar de alguna forma los supuestos científicos utilizados, aunque el no hacerlo no implica que no exista alguna hipotética y posible explicación. Hablar en estos casos de «errores científicos» es apresurado.

Por otro lado, dentro del mismo género o tocando varios de ellos, puede haber obras destacables en un sentido general, por la idea que transmiten o por la forma de representarlas, quedando en segundo lugar la precisión científica. Normalmente, la intención de escritores, guionistas y productores sobre este tema es evidente desde un primer momento, no obstante, las discusiones parecen no cesar nunca.

Caso aparte es cuando se argumenta que en Matrix (un universo cibernético virtual cuyas leyes físicas están a expensas de modificar o hackear el código fuente que las origina) se ignora la inercia, o incluir a Torrente 2 o Misión: imposible, dentro de la categoría de ciencia-ficción, es sencillamente no tener ni idea de lo que se está viendo. 

Julio Verne y sus ¿predicciones o simplemente, aciertos? Y ya por último, un merecido homenaje al genio francés Julio Verne el cuál, como el resto de los mortales, no estaba exento del error y alguno cometió a lo largo de su carrera literaria (suponiendo que pueda considerarse error a no predecir los avances de la ciencia en los años venideros pertrechado únicamente con un papel, una pluma, y su imaginación). Desde el punto de vista de la ciencia y suponiendo que su intención fuera predecir algo y no simplemente dar rienda suelta a dicha imaginación y entretener por encima de otras cosas, lo cierto es que la sorprendente cantidad de predicciones acertadas que este escritor, padre de la ciencia-ficción, acumula, bien debería recordarla algún que otro critico burlón de la ciencia-ficción.

Fuentes


Enlaces relacionados

(1) He tenido que modificar yo mismo la Wikipedia, ya que allí se cometía el mismo error en la constitución del haz que proyecta el sable de luz, para hacerla coincidir con su homóloga en inglés
(2) En honor a la verdad, los cañones del X-Wing son por lo general identificados como «Laser cannons», aunque referidos a la forma de crear el plasma, por calentamineto por láser.
(3) La definición de blaster en la Wikipedia en español es inexistente ¿alguien se anima?

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19 comentarios:





) Toranks dijo...

Soy el autor del artículo original de "errores en CINE y ciencia ficción". Los demás son clones que no han respetado el título original del artículo. Obviamente Misión Imposible y Torrente no es ciencia ficción, pero es CINE. Lo que ocurre es que los errores científicos suelen ser más patentes cuando estás viendo una película de ciencia ficción, ya que suelen hablar de ciencia y te fijas más.





) Lino dijo...

Hola Toranks. Totalmente de acuerdo con tu precisión, salvo en que entonces se debería haber llamado «los errores científicos en el Cine», a secas. Tal vez ha sido por esto uno de los motivos por los que se ha mal utilizado el artículo posteriormente.

De todas formas, no es realmente tu artículo el que me irrita, sino el tratamiento en general que se hace en los medios de comunicación sobre este tema, y en concreto, el que hicieron con tu artículo en «Piriodista» Digital.

Saludos



) Guillermo (Atreus) dijo...

A pesar de que, como ya sabes, LINO, tú y yo no concordamos en lo que reflejas en la siguiente frase ""la buena Ciencia-Ficción ha de ser precisa desde el punto de vista de la ciencia, y debe explicar de forma transparente al lector o al espectador, las concesiones que se realizan y cómo es la supuesta solución adoptada"", estoy de acuerdo en todo el grueso restante del artículo. Muy bueno e instructivo, como siempre que escribes, y diré más: ¡¡ya iba haciendo falta uno de estos en lugar de la quintuagésima recopilación de "fallos" de siempre!! ;-)

Yo creo que muchas veces este tema está tan trillado, tan en boca de tanta gente y en todas partes, porque la Ci-Fi se atreve -con dos cojones- no a hacer predicciones, sino a teorizar sobre futuros hipotéticos. Y cuando esas cosas no "se cumplen" (y ya me diréis vosotros por qué carajo se tendrían que cumplir, si apenas están al servicio de una ficción literaria), es muy fácil darse cuenta.

La cuestión es que hace falta tener una cierta base de conocimientos en materia y mecánica literaria y cinematográfica para comprender que, "acierten" o "fallen", es algo que en el fondo no importa como ya dije más arriba. Pero para hacer la típica lista de cosas que no se han cumplido no hacen falta tantos conocimientos, y la puede hacer cualquiera. Esa es tal vez la razón por la que listitas como tales proliferan tanto en tantos sitios, y acaban dando esa injusta imagen del género como de "vidente cutre que no acierta".

Ahora bien, hay formas de orientar ese tipo de reseñas. La amplia mayoría acaban cayendo en la mofa, y son firmadas por gente que a lo mejor tienen una sólida base en materia de ciencia (o no), pero que de cine y literatura probablemente no sepan un pimiento. Pero hay otras que son planteadas desde el mero punto de vista de la curiosidad, y son siempre muy interesantes de leer. Aquí es donde entra la lista escrita por TORANKS. La primera vez que recibí tu toque sobre ese artículo, LINO, llegué a la "versión" de dicho artículo en el Piriodista Digital. Así, encontrándome de lleno con la totalmente impresentable aseveración "Cagadas Monumentales" en el título, me encendí y me comenzó a salir vapor de las orejas... y les escribí el comentario que aparece justo después del artículo. Luego clické en el link al que ellos hacía referencia y llegué al artículo original de TORANKS, y como es obvio, pensé que su tono reflejado en la aseveración sería el mismo, así que hice copy-paste de mi mismo comentario y lo colgué igualmente en ese blog, habiendo leído el artículo casi en diagonal por vagueza.

Ha sido un error, pero ahora, compañero TORANKS (por cierto, no serás de Galicia, ¿no?), ya veo que la culpa no es tuya, sino de quienes reflejaron tu artículo en la otra página, y que el tono de tu artículo no es el que yo me esperé en un principio. ;-)) No obstante, utilizas el término "errores", y conste que eso me sigue pareciendo muy injusto. Pero bueno. ;-)



) Guillermo (Atreus) dijo...

Recuerdo que hace más de diez años, en el suplemento mensual de informática de El País, dos divulgadores científicos cuyos nombres no recuerdo escribían todas las semanas una columna hablando de estas cosas (luego creo que hasta las recopilaron todas en un libro). La mayoría d elas veces lo hacían desde la mera curiosidad, explicando por qué -por ejemplo- las naves de ID4 nunca podrían situarse estáticamente por encima de nosotros, o por qué teleportar tan sólo al capitán Kirk de la forma mostrada en Star Trek llevaría millones de años. Aprendías mucho de ciencia y eran artículos interesantísimos. Pero creo recordar que algunas veces se notaba que caían en la mofa, y eso ya no me mola tanto (ahora, pues en aquella época no entendía nada de cine o literatura).

A veces se olvida que el cine y la literatura son medios para la ficción y la evasión, y que el valor de muchas de las grandes obras de la ciencia-ficción van más allá del plano tecnológico y se centran en aspectos más profundos -humanistas, filosóficos, sociales- y por tanto más chungos de pillar.

¡¡Saludos a ambos!!



) Guillermo (Atreus) dijo...

Una nueva cosa, Lino (a modo de Off-Topic). En la nueva editorial de la Red de Ci-Fi, el administrador habla de Avatar y te menciona en numerosas ocasiones; dicho sea de paso, en términos y modos un tanto infantiles cuando llega al final de su texto. Pero vamos, IMHO.

Saludos!



) Lino dijo...

Hola Guillermo. Si, ya se que no coincidimos en esa descripción, por eso he puesto que era solo mi opinión y he pretendido dejar una puerta abierta a no menospreciar otras obras dentro de la ciencia-ficción que tengan igual o más interés, pero que no se ajusten a ese criterio, que al fin y al cabo es tan solo el mio. Además, agradezco que podamos tener este tipo de discusiones sin tener porque aceptar todos y cada uno de los planteamientos del otro. Últimamente se observa en el ambiente sobre todo el político, que el respeto por las posturas ajenas no está muy de moda.

En efecto, el tono de Toranks es casi anecdótico, nada que ver con el tono despreciativo de los otros. Ocurre que después de este caso, he visto media docena más casi todos en medios supuestamente periodísticos y profesionales, lo que ha colmando el vaso, sobre todo porque nadie salia a corregir lo del láser y el blaster (cosa que yo diría que Toranks si que ha hecho). Pero bueno...

Sobre lo de ID4, también he leído algo recientemente. La explicación que daban es que una nave tan enorme podría causar alteraciones gravitatorias, pudiendo hasta alterar la órbita de la luna. Bien si es esta la excusa, es que NO TIENEN NI PUTA IDEA. Me explico: si utilizan motores gravitacionales, toda la gigantesca nave no representaría apenas influencia en el sistema tierra-luna, ya que precisamente su sistema de navegación consiste precisamente en eso, lograr ser como una pluma.

Lo del administrador de la Red, ya habrás podido comprobar que he intentado dejar las cosa claras. De todas formas, no pasa nada, Jordi es un buen tipo, tan solo ha buscado un poquito la provocación para ver si participábamos más.

¡¡Saludos!!



) Jorge Vilches dijo...

Buenas. Hay dos claves y un sambenito:

- La provocación. El periodista no busca la noticia, sino la audiencia. Por esta razón, muchas de las noticias, y ésta en concreto, irritan. ¿Por qué? Por su falta de rigor, superficialidad, desconocimiento, mala baba, castellano pésimo, etc.

- La CF no indaga sobre las posibilidades tecnológicas o científicas, sino sobre su efecto sobre el ser humano. Es decir; un buen libro de CF es un ensayo sobre lo humano. Esto no lo comprende mucha gente que no ha salido del marcianito tipo Iker Jiménez.

- El carácter premonitorio de la CF ha sido cultivado por los escritores desde Verne y Wells, y ya no se puede quitar este sambenito. Otra cosa es que el periodista quiera ver una Bruja Lola detrás de cada autor. Ese es un problema del "piriodista".

Saludetes,

J
-



) Lino dijo...

Hola Jorge, opino de forma similar:

- Está claro que estos medios de poca tirada o audiencia, recurren a estos trucos para hacer lo que estamos haciendo: hablar de ellos. Pero hay cosas que no hay más remedio que aclarar un poco.

- Es verdad que en última instancia, una buena obra será aquella que hable sobre lo humano, y lo haga bien o logre despertar en nuestro interior pasiones, sentimientos o razonamientos nuevos. Lo que pasa es que esto es común a toda obra humana. Por lo tanto, habrán obras que utilicen la ci-fi sin rigurosidad científica porque la utilizan como vehículo para contar otras cosas, y hay obras de ci-fi que utilizan la propia ci-fi o la propia ciencia en la que se basan para especular sobre nuestro entorno y cómo nos afecta. Ninguna es mejor que otra, todo dependerá del resultado que hayan querido obtener. Lo que pasa es que a mi, me gusta más la segunda, la ci-fi «hard», la dura. Esta ci-fi, tampoco tiene pretensiones divulgativas, pero si didácticas. En cualquier caso, se hayan cometido deslices científicos o no, de ellos también se aprende. Utilizarlos como escusa para menospreciar el género y no ver más allá y no extraer ninguna conclusión sobre el resto de aspectos existenciales, filosóficos etc, humanos, resulta lamentable. La gente no lo ha comprendido precisamente por que los medios que deberían explicarlo no lo hacen, sino que se dedican de forma jocosa a sacar los defectillos.

- En resumen, que hay mucho «piriodista de todo a cien» :-)

¡Saludos!



) Guillermo (Atreus) dijo...

Y bien, Lino. Después de todo este tiempo, ¿qué tal llevas lo de FIASCO?

Jeje. Perdona si soy pesado preguntando tantas veces, pero da la casualidad que ¡acabo de terminarlo por segunda vez! (al final, tanto hablarte del libro me obligó a hacer una pausa en mi etapa de terror clásico y volver a la CF, porque me entraron unas ganas de volver a leerlo tremendas). Y me ha vuelto a encandilar, macho. Es tan rematadamente denso, y me ha parecido tan bueno, que estoy deseando que lo acabes para saber tu opinión (y ya puestos la de Jorge, si es que lo ha leído).

¡Saludos!



) Lino dijo...

Fiasco la acabé hace ya un tiempo, y es una novela de puta madre. Tal vez sea de las mejores que he leído, y la mejor de LEM, junto con Solaris. O al menos, es la más madura según he leído en algunas criticas.

El derroche medido y estudiado de carga tecnológica para embebernos de la comlejísima dificultad a la que se enfrentan los seres humanos en la búsqueda de otras inteligencias, es impresionante, lo que pasa es que a los que no son dados a la «ci-fi hard», tal vez les resulte pues eso, un poco «hard».

Me gusta muchísimo también, el tratamiento con las otras inteligencias, las artificiales. El ordenador de a bordo está perfectamente al nivel de HAL9000, en cuanto a profundidad del tratamiento en su relación con los seres humanos.

Lo que no he acabado de comprender son las dos partes, todo lo de megapaso (espectacular relato del viaje por la luna de Saturno) y luego lo del viaje. No he asimilado bien qué significa dentro de la historia esas dos partes tan distintas.

Y el final es duro, tremendo apabullante, es, es...

Bueno, me ha gustado.



) Jorge Vilches dijo...

Fiasco, de Lem, hard, bueno, bueno. Cuando leí ayer tu correo sobre esta novela, Guillermo, miré la reseña en El Sitio de Ciencia Ficción y, la verdad, me gustó la historia pero me temo que no va a ser mi estilo favorito. Además, la edición de Alianza tiene una de esas portadas soviéticas incomprensibles. Yo soy muy de portadas, qué le vamos a hacer.

Pero si la recomendáis los dos, Lino y Guillermo, y después del acierto de Gordon Pym, pues le echaré un vistazo.

Saludetes.

J



) Lino dijo...

¡Hoooombre!, yo creo que si, salvo que consideres Hard solo al ciberpunk, que no me gusta mucho.

Para mi es Hard por que se esfuerza denodadamente en dar veracidad científica a todas y cada una de las concesiones que utiliza para su historia, no pasa por alto ni una. El dialogo entre el humano protagonista y el computador de a bordo, me parece de una precisión con arreglo a lo que se conoce respecto a la explicación de la conciencia y la inteligencia humana excepcional. Es verdad que Lem siempre le da un carácter filosófico que se aleje del Hard, pero ni siquiera este subgénero entiendo que han de evitar el aspecto humano. el ciberpunk pienso que si lo ignora gran parte centrándose y recreándose (para mi demasiado) mostrar la decadencia social humana provocada por un uso inadecuado de la tecnología.

¡saludos!





) Félix Ballesteros Rivas dijo...

Cláramente de acuerdo con todo el post y con la mayor parte de los comentarios. Tan sólo añadir que en la web de Libro Andrómeda se ha empezado una serie de artículos sobre la Ciencia y la Ciencia-Ficción, con esta misma temática. La introducción está en http://www.libroandromeda.com/PDF/Introduccion_CCF00_FBR.pdf y el primer artículo en http://www.libroandromeda.com/PDF/CCF01_FBR.pdf

Si alguien tiene algo que opinar que me escriba a dimealgo80@itieh.com

Un abrazo a tod@s



) Lino dijo...

Hola Félix. He visto tus artículos en la web que nos enlazas. Aún no los he leído, pero parecen tener buena pinta y están relacionados con lo que hablamos.
Saludos



) Elwin Álvarez Fuentes dijo...

Como siempre muy interesante texto tuyo sobre nuestra amada ciencia ficción sus cercanías y lejanías con la realidad científica. Por mi parte te puedo contar que soy más de la "ciencia ficción blanda", que la "dura". Creo que te faltó mencionar acá los robots. androides e IAS.



) Lino Moinelo dijo...

Hola Elwin. Aunque luego lo elaboré un poco más, en principio surgió de manera un tanto impulsiva a ver reiteradas veces como la gente suele "aprovechar" el menor rigor científico de la space opera para confundir la parte por el todo, obviando aspectos importantes como el tipo de producto y el público a quien va dirigido. Y al decir público me refiero en que en efecto, que no a todo el mundo le gustan las mismas cosas y en la ciencia-ficción hay un amplio abanico de posibilidades. Personalmente prefiero la ci-fi dura, pero no me gusta la "ci-fi presuntuosa". Toda obra de entretenimiento ha de cumplir esta función, la de entretener, y para ello ha de pensar y "ser cómplice" del sector de publico a quien va dirigida. En estos tiempos de obras cinematográficas en las que se busca maximizar el público potencial, esta virtud se pierde, por eso la mayoría de producciones audiovisuales están llenas de estereotipos y clichés repetidos mil veces. Con el ciberpunk pasa algo parecido: está llena de incoherencias y de falta de verosimilitud científica, pero al ser más "oscura" y llena de critica social y política, se le ha dotado de cierta seriedad falsa y superficial, pero que cuela por "real". El cuanto al tema de robots e inteligencias artificiales, la mayoría de producciones de estos temas se encuadran dentro del ciberpunk por su carácter normalmente distópico, por lo que parece que en este caso se ríen menos de ella. Salvo Asimov, pocos autores hay que traten la IA de una manera más optimista pero no por ello, mucho más verosímil y coherente. Esta insistencia en ver a la IA como inevitablemente peligrosa es muy tendenciosa, no es verosímil y se aleja de la ciencia-ficción. Sobre este tema te invito a que leas esta entrada

¡Saludos!

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Lino (Al final de la Eternidad)
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